El cuidado de los dientes ajenos no es un oficio para cualquiera. Hay caries, hay olores, hay dolores. Un paciente abre la boca pero la mueca de felicidad no se le quita: delante tiene al protagonista de la mejor peor película en la historia de la humanidad.

En 1990 el director Claudio Fragasso estrenó Troll 2, film de horror que, con el paso del tiempo, transmutó su principal valor: se convirtió en una inesperada comedia. Como sucedió con The Room, gracias a internet pero más por obra de su espíritu desconcertante, Troll 2 comenzó a ganar estatus de culto: de tan mala se disfruta como buena. Así las cosas, Troll 2 y The Room se disputan una curiosa corona.

Entretanto, George Hardy, personaje principal de Troll 2, se erige como uno de los actores más queridos de aquella aventura de bajo presupuesto. Y desde esos días hasta hoy, nunca dejó de ejercer la odontología, su verdadera vocación. Lo de la actuación fue un simpático desliz: un hombre común en situación extraordinaria. No obstante, durante tres semanas de 1989, Hardy dejó su consultorio odontológico para adentrarse en un set de filmación en el que tenía que enfrentar a unas extrañas criaturas, conversar con un anciano que aparecía en forma fantasmal y oracular y, naturalmente, salvar a los suyos.

No, no tenía experiencia previa: sólo gozaba de carisma y ganas. En esa misma situación andaba el resto del elenco: nadie entendía bien qué era lo que estaba sucediendo allí. Pero hay instantes en que la mierda se convierte en oro. Mientras tanto, disfrutando pero flasheando en partes iguales, el italiano Fragasso contemplaba las hilarantes situaciones que se sucedían sin comprender ni una palabra de inglés. La película que dirigía se hizo igual y fue un fracaso. Y también —porque la historia no siempre la cuentan los que ganan— la película es un éxito.

Troll 2 me devuelve mucho amor, aun mucho tiempo después de su lanzamiento”, recuerda hoy George Hardy, en pleno regreso al mundo de la actuación. En 2018 protagonizó Texas Cotton, un thriller policial. Su director, Tyler Russell, fanático de Troll 2, se empeñó en que Hardy dejara nuevamente de lado el cuidado bucal y volviera a demostrar su gracia histriónica: “Decidí hacerlo porque el director escribió el papel especialmente para mí”, dice.

A sus 65 años, Hardy vive el insólito reconocimiento otorgado por el tributo nerd. Anda relajado, se lo toma con humor: sabe que su papel es único, distinto, malísimo. Sus pacientes se acercan al consultorio por dolencias y cholulismo. Por caso, el documental Best Worst Movie recompone algunos misterios detrás de tanto fanatismo y constituye una carta de amor a la mejor peor película de la historia. “La mayoría de la gente ama la película, es muy entretenida y muy cómica”, asegura Hardy. Y remata: “Conozco fans que la han visto más de 200 veces”.

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¿Qué sentís al haber protagonizado la mejor peor película del mundo?

Troll 2 fue traducida como a nueve o diez idiomas y es básicamente una película de culto mundial. Es un fenómeno global que sea considerada como la mejor peor película de la historia.

¿Por qué pensás que se convirtió en una película de culto en todo el mundo? ¿Qué creés que tiene de especial?

Es una película muy inusual, es inesperada. No podés poner un rayo en una botella dos veces. Esto no va a volver a pasar nunca más. La ves y pensás: “¿Realmente hicieron eso?”. Creo que de tan mala se termina convirtiendo en una buena película.

Trabajás de odontólogo, incluso desde aquella época. ¿Cuándo fue la primera vez que te reconocieron por haber protagonizado Troll 2?

Creo que fue por 1991 o 1992. La película se filmó entre 1989 y 1990, y dos años más tarde una camarera se acercó a nuestra mesa durante una cena familiar y me dijo: “Acabo de verte en una película en HBO, ¿me podés dar tu autógrafo, por favor?”. Me pareció rarísimo, pero recuerdo que fue la primera vez en la que me reconocieron en público.

¿Y los pacientes de tu consultorio odontológico te reconocen?

Vivo en una pequeña ciudad con 15.000 habitantes y sí, algunos me reconocen por Troll 2, otros por el documental Best Worst Movie, e incluso hay quienes me reconocen por mi último trabajo, Texas Cotton. Los pacientes me preguntan cuándo voy a volver a actuar y cuál va a ser la próxima película que voy a filmar. Digamos que a la gente le gusta venir a atenderse y hablar de mis próximos trabajos. Creo que, de todos los dentistas de Estados Unidos, soy el único que también actúa.

¿Volviste a filmar después de Troll 2? ¡Por favor, no!

Sí, lo hice [risas].

¿De qué trata Texas Cotton?

Es como una mezcla de Chinatown y No Country for Old Men, en la que soy el personaje principal, y realmente es muy, muy distinta a Troll 2, ¡así que no se preocupen!

¿Se vive la misma conexión con el resto del elenco o sentís que es algo que sólo pasa con vos?

Muchos de ellos todavía están vivos. La gran parte del elenco es muy querido por el público. De hecho, hace poco se hizo en Filadelfia una proyección de Troll 2 con algunos actores presentes; el público fue a verla y al final se acercaban para pedirnos autógrafos. Y además, no es algo menor, vendimos todas las entradas.

Fueron muchos años desde Troll 2 hasta Texas Cotton. ¿Qué pasó que no volviste a filmar luego de tanto tiempo?

Para Texas Cotton tuve que tomarme 21 días sin ejercer la odontología, entonces fue mucho tiempo sin estar trabajando. Decidí hacerlo porque el director de la película es muy fanático de Troll 2 y escribió el papel especialmente para mí. Realmente no es que dejé de actuar, sino que estuve en varias películas independientes haciendo papeles muy chicos. La vida es muy corta.

Por morbo o por la razón que sea, ¿entrás a IMDB o a esos sitios en los que la gente deja sus comentarios a propósito de Troll 2?

La mayoría de la gente ama la película, es muy entretenida y muy cómica. Conozco fans que la han visto más de 200 veces. Es una película que prácticamente no recibe comentarios negativos.

¿Te gustaría que hubiera un remake de Troll 2? Y de haberlo, ¿quién te gustaría que interpretara tu papel?

Nunca pensé en eso. No sé si remake, pero sí estuvimos hablando mucho acerca de la posibilidad de hacer Troll 2 parte 2, en la que yo interpretaría al abuelo, porque ya estoy viejo, tengo 65 años. No sé quién podría interpretarme en un posible remake. Tal vez James Franco, creo que él lo haría realmente muy bien.