Complicados, extraños. Pensamos en el riesgo inmediato para los mayores y en los problemas a largo plazo para los más chicos. Pero gran parte del tiempo estamos ocupados en atravesar el día a día de una crisis que en el mejor de los casos nos obliga a trabajar incómodos, en otros a arriesgar la salud, y en otros, más duros, a perder la fuente de ingresos. No es fácil ver lejos cuando estamos tan abrumados.

Y sin embargo, es nuestra tarea dar cuenta de un cambio histórico. Desde nuestro lugar, intentaremos abordar algunos aspectos de la pandemia de Covid-19 que las urgencias suelen postergar. Por caso, conviene pensar que, aunque la magnitud y el alcance del fenómeno son inéditos, no es la primera vez que la humanidad se enfrenta a un desafío sanitario global.

En este número de la revista les traemos un artículo que revisa la forma en que, como civilización, hemos cronicado los ciclos de enfermedad colectiva. La xenofobia, el antiglobalismo, el estigma al “paciente cero”, el temor a los “portadores sanos”, los héroes con nombre y los sacrificios anónimos: desde hace más de un siglo, todas son figuras constantes en el abordaje mediático de las epidemias. La investigadora estadounidense Priscilla Wald estudió el cruce entre medicina, ciencia, periodismo y literatura, y su trabajo revela que tras estos patrones hay relatos que nos constituyen como sociedades, de la misma forma en que lo hacían los antiguos mitos religiosos.

Tal vez el trabajo de Wald les parezca muy extenso para empezar la lectura. En ese caso, en estas primeras páginas también encontrarán la visión del humorista Sergio Langer. Sus ilustraciones de personalidades con barbijos ya habían aparecido aquí, y luego se volvieron tapa de otras publicaciones internacionales.

Si, en cambio, buscan un poco de descanso entre tantas noticias sobre la pandemia, el resto de la edición ofrece varias alternativas. El reportaje de Victoria Rodríguez Porras, por ejemplo, muestra uno de los casos en que la vieja técnica del dibujo aventaja a la fotografía. La clave es la capacidad de separar, enfatizar y vincular que despliega la ilustración científica (y también el periodismo, podríamos agregar).

Patricio Porta, en otro giro, nos lleva a un episodio poco conocido de la historia reciente: en 1966, un grupo de jóvenes argentinos intentó recuperar la soberanía sobre las islas Malvinas, y volvieron para contarlo.

Más cerca en el tiempo, la historia gráfica Presidente Carlo, que guiona Nicolás Peruzzo, repasa los años 90 a través de la figura de un no tan ficticio presidente argentino. Las disputas internas, el agotamiento de un modelo económico ultraneoliberal y el avance de los grupos mafiosos marcaron el final del gobierno de Carlos Menem. Los reclamos de justicia por la muerte del periodista José Luis Cabezas —la consigna era “no se olviden de Cabezas”— involucran al bien real empresario Carlos Yabrán.

Por su parte, a Brasil nos transporta la historieta de Nicolás Rodríguez Juele y el histórico creador Enrique Ardito. Diego Recoba perfila a Leonardo Rama, una figura radial que cruza las culturas del carnaval y la salsa. La tira de Andrés Alberto nos lleva a terrenos más literarios: las variaciones sobre Borges son constantes en este autor que nos acompaña desde las primeras ediciones de la revista. En plan puramente ficcional, queremos que compartan nuestra alegría por poder adelantarles un cuento del próximo libro de Martín Otheguy, otro viejo colaborador de Lento.

También estamos muy felices por poder publicar, finalmente, un relato hasta ahora inédito en español de Pablo Casacuberta. No sólo porque es un autor clave de la narrativa reciente uruguaya, sino porque lo que cuenta su historia, de manera agridulce, apunta al desconcierto en que nos colocan estos tiempos de crisis, a la vez que nos recuerda que tenemos maneras de salir.

Este abril, además, marca el año 8 de Lento. Nadie podrá negar que comenzamos una nueva era; ojalá que sigamos juntos también en ella.

Ilustración: Ramiro Alonso.
Ilustración: Ramiro Alonso.