Cultura · Escribe Carolina Silveira

¿Inseguridades definitivas?

Desde fuera de la sala vemos salir el humo que, una vez adentro, se convertirá en las brumas que darán, junto con el frío real de la sala, un comienzo muy sensorial a la obra. (Luego voy a saber que el frío no es parte del concepto espacial, sino de la insensibilidad de los encargados de la sala: ¡por favor, bajen el aire acondicionado, que se acabó el verano, ya empezaron las clases!). Las bailarinas (Besuievsky y Chouy) están allí pero fuera del rectángulo blanco que indica el espacio escénico, convenientemente abrigadas.

Jueves 11 • mar. • 2010