Saltar a contenido

Crónicas

Foto principal del artículo 'La revolución no es una telenovela'

La revolución no es una telenovela

Hilda Gadea —inteligente, culta y políticamente comprometida— fue para Ernesto Guevara la persona adecuada en el momento adecuado. Ernesto empezaba a convertirse en el Che. Hilda ayudó a moldearlo en ese viaje.
AFP

Cuatro movimientos para Celia

Celia de la Serna, la madre de Ernesto, tuvo una vida sellada por el amor, el movimiento, la maternidad y la militancia. De ella, descubrió la periodista cordobesa Sol Aliverti, el Che heredó el asma y la audacia.